León recordará el 21 de octubre a uno de sus músicos más inquietos y versátiles en una noche de homenaje en El Gran Café.
De los primeros grupos al Madrid de los ochenta
Fredy Valbuena empezó a construir su historia musical en León, frente a un piano y con una curiosidad que pronto le llevó mucho más allá de las aulas. Su formación en el Conservatorio de León y sus primeras experiencias con grupos como Alazán, Patógenos, Suavecito Orquesta y Be-amekhol fueron dando forma a una trayectoria que acabaría cruzando fronteras.
A comienzos de los años ochenta llegó Madrid. Allí se encontró con el ambiente de la Movida y con una escena musical en plena transformación. Los teclados se convirtieron en una de sus señas de identidad y su trabajo le llevó a participar en las giras de Alaska y Dinarama, además de colaborar con artistas de distintos estilos.
Una carrera que no entendía de fronteras
Su recorrido profesional fue creciendo en diferentes direcciones. Además de su trabajo como teclista, Valbuena colaboró con nombres como Alejandro Sanz, Lola Flores, Mari Trini y Glamour to Kill, moviéndose entre escenarios, estudios y proyectos muy distintos.
También dejó su firma como compositor. Junto a Luis Miguélez escribió «Todo esto es la música», canción con la que Serafín Zubiri representó a España en Eurovisión en 1992. Una muestra más de esa capacidad para moverse entre diferentes lenguajes musicales sin quedarse en un solo lugar.
Música y tecnología
Valbuena también fue uno de los músicos que entendieron pronto que la tecnología podía convertirse en otra herramienta creativa. Su trabajo con la producción musical y la informática le llevó a explorar nuevas formas de construir sonidos, hasta convertirse en una figura vinculada a la evolución de la producción musical en España.
Esa faceta como creador y formador le llevó también a compartir conocimientos en cursos y clases magistrales, entre ellas actividades vinculadas al Conservatorio de Madrid y a la SGAE. Para él, la tecnología no sustituía a la música: abría nuevas puertas para seguir experimentando con ella.
Del estudio a la televisión
Su relación con el sonido también encontró espacio en la publicidad y la televisión. A lo largo de su carrera participó en la creación de numerosas piezas musicales, sintonías y bandas sonoras para campañas y programas, trabajando para marcas como El Almendro, Telefónica o Ford.
Entre aquellos trabajos también aparece su vínculo con Megatrix, el conocido espacio televisivo dirigido al público infantil y juvenil. Su trayectoria en este campo recibió además un reconocimiento importante: el Premio Nacional de Música Publicitaria por una campaña de PlayStation.
León, siempre presente
Después de muchos años de trabajo fuera, Fredy Valbuena volvió a León y continuó desarrollando allí su actividad musical. Desde su propio estudio siguió trabajando en producción y sonido, pero también se convirtió en una figura cercana para músicos y proyectos que comenzaban a abrirse camino.
Esa vuelta a su ciudad tuvo también una parte de acompañamiento y transmisión de conocimientos. Su experiencia estuvo al servicio de nuevas generaciones de artistas leoneses, ayudando a dar forma a proyectos que buscaban hacerse un hueco en la escena musical.
Una noche para recordar

El homenaje tendrá lugar el miércoles 21 de octubre en El Gran Café de León, en la calle Cervantes, 9. Las puertas se abrirán a las 20:30 horas, en una noche pensada para volver a encontrarse con la música y la memoria de Fredy Valbuena.
Más que repasar una trayectoria, la cita servirá para recordar a un6 músico que dejó huella en escenarios, estudios y proyectos de varias generaciones. Porque algunas trayectorias no terminan cuando desaparece su protagonista: siguen sonando en todo aquello que dejaron detrás.


